
CEUTA – HIGRH NEWS: Desinformación sobre Ceuta ha adquirido una nueva dimensión durante la crisis migratoria que ha sacudido a la ciudad autónoma, con una red digital de orientación favorable a Israel difundiendo mensajes alarmistas que presentan los acontecimientos como una invasión y llegan a comparar Ceuta con Gaza, pero ¿qué parte de ese relato está respaldada por hechos comprobados?
La crisis de Ceuta no solo ha provocado una emergencia migratoria y una fuerte tensión política. También ha generado una intensa batalla de narrativas en redes sociales, donde cifras, vídeos, acusaciones y mensajes de contenido político se han propagado con rapidez.
Una investigación publicada por EL PAÍS sitúa en el centro de esa dinámica a la red digital denominada Estrategias Militares, un conjunto de canales con cientos de miles de seguidores que ha difundido contenidos sobre conflictos internacionales, seguridad, Israel, Marruecos y la política española.
La investigación describe una combinación de información sobre acontecimientos reales con afirmaciones exageradas o sin pruebas suficientes. Entre los mensajes difundidos aparece la idea de que Ceuta estaría sufriendo una invasión organizada por Marruecos y facilitada por el Gobierno español.
El propio Gobierno de Pedro Sánchez ha reconocido la existencia de campañas de desinformación relacionadas con la crisis, aunque mantiene que todavía se investiga el origen y alcance de los diferentes contenidos difundidos en internet.
Desinformación sobre Ceuta y el relato de una supuesta invasión
Estrategias Militares cuenta con una presencia considerable en distintas plataformas. Según la investigación de EL PAÍS, su canal principal de YouTube supera los 560.000 suscriptores y sus vídeos acumulan cerca de 190 millones de visualizaciones.
La red también mantiene presencia en X y Telegram, donde reúne decenas de miles de seguidores y miembros. Esa capacidad de difusión ha permitido que sus mensajes alcancen a una audiencia amplia en momentos de especial sensibilidad.
Durante la crisis de Ceuta, algunos de sus contenidos utilizaron un lenguaje propio de un escenario bélico. La llegada masiva de migrantes fue presentada en determinados mensajes como una operación organizada y no simplemente como un episodio migratorio de dimensiones excepcionales.
Uno de los relatos difundidos situó el número de personas que habían cruzado la frontera en torno a 100.000 y afirmó que unas 20.000 permanecían todavía en la ciudad. La investigación de EL PAÍS señala que esas cifras no coincidían con los datos oficiales disponibles ni con las estimaciones independientes recogidas durante la crisis.
La red también trasladó ese relato a Melilla, otra ciudad autónoma española situada en el norte de África. En publicaciones difundidas durante la crisis llegó a hablar de una supuesta declaración de guerra de Marruecos contra España.
La comparación con Gaza representa uno de los elementos más llamativos de esta narrativa. Algunos contenidos describieron la situación de Ceuta y Melilla mediante referencias al conflicto de Oriente Próximo, utilizando el nombre de Gaza para reforzar la percepción de una ciudad sometida a una amenaza militar.
Sin embargo, una comparación difundida en redes sociales no constituye por sí misma una prueba de que exista una situación militar equivalente. Las autoridades españolas, de hecho, han descrito la crisis en términos de una entrada masiva e irregular de personas y han mantenido abiertas las investigaciones sobre sus causas.
Pedro Sánchez afirmó ante el Congreso que el Gobierno no había recibido evidencias sólidas que demostraran que Marruecos hubiera planificado o ejecutado el episodio. El presidente añadió que los organismos competentes continuaban investigando esa posibilidad.
Las acusaciones contra Pedro Sánchez y el Gobierno español
La narrativa difundida por Estrategias Militares también ha dirigido fuertes acusaciones contra el Ejecutivo español.
Algunos contenidos han acusado al Gobierno de conocer de antemano lo que iba a ocurrir y de permitir deliberadamente la entrada de migrantes. Otros mensajes han llegado a plantear que Pedro Sánchez estaría dispuesto a entregar Ceuta y Melilla a Marruecos.
La investigación periodística no aporta pruebas que permitan presentar esas acusaciones como hechos demostrados.
El Gobierno ha defendido una explicación diferente. En su comparecencia ante el Congreso, Sánchez aseguró que ninguno de los informes y comunicaciones que habían recibido las autoridades antes de la crisis había anticipado la escala ni la probabilidad de lo que finalmente ocurrió.
Según el presidente, el Gobierno identificó como uno de los factores que contribuyeron al episodio una interpretación distorsionada de una sentencia del Tribunal Supremo relacionada con la legislación de extranjería. Esa interpretación, explicó, se difundió a través de las redes sociales y terminó convirtiéndose en rumores falsos.
Sánchez también señaló a redes criminales que, según su versión, aprovecharon la situación para vender material y servicios destinados a facilitar los cruces.
El Gobierno ha insistido además en que no existe, hasta ahora, evidencia sólida que demuestre una planificación marroquí de la crisis. Esa afirmación resulta especialmente relevante porque algunos de los mensajes difundidos en internet presentan como un hecho probado una operación coordinada por Rabat.
La diferencia entre una acusación y una evidencia resulta fundamental en este caso.
El vínculo de la red con Israel
La investigación de EL PAÍS también examina la orientación favorable a Israel de Estrategias Militares.
La red ha dedicado una parte importante de sus contenidos a Israel, Gaza e Irán y mantiene una línea crítica con el Gobierno español. Su responsable niega que el canal reciba financiación del Estado israelí o de organizaciones no gubernamentales israelíes.
Según su propia explicación, los ingresos procederían de plataformas como YouTube y Twitch, colaboraciones comerciales y donaciones de seguidores.
La investigación recoge, no obstante, diferentes conexiones públicas con iniciativas favorables a Israel. Entre ellas aparecen colaboraciones, retransmisiones y vínculos con organizaciones que defienden posiciones proisraelíes.
Estos elementos permiten documentar una orientación política y determinadas relaciones públicas, pero no bastan por sí solos para afirmar que el Gobierno de Israel financia o dirige la red.
Esa distinción es especialmente importante porque el debate político generado alrededor de Ceuta ha incluido acusaciones mucho más amplias.
Pedro Sánchez afirmó públicamente que redes digitales relacionadas con Rusia, Israel y sectores de la extrema derecha internacional habían amplificado contenidos falsos alrededor de la crisis.
Las declaraciones provocaron respuestas desde Israel y Rusia, cuyos gobiernos rechazaron las acusaciones.
En una comparecencia oficial posterior, la portavoz del Gobierno español sostuvo que el Ejecutivo disponía de evidencias sobre la amplificación de los acontecimientos por parte de determinados foros digitales y citó informes internos y referencias de la Unión Europea. Al mismo tiempo, las preguntas de los periodistas dejaron abierta la cuestión de si esos informes identificaban a actores concretos como responsables directos del origen de los bulos.
La crisis sanitaria y los mensajes alarmistas
La desinformación relacionada con Ceuta no se ha limitado a la inmigración y a las acusaciones políticas.
La investigación de EL PAÍS también examina un contenido sobre una supuesta epidemia de sarna en la ciudad. El titular utilizado por la red presentó el asunto como una emergencia sanitaria de grandes dimensiones.
La investigación periodística señala que no existía una epidemia de esas características.
El responsable del canal defendió posteriormente que sus referencias se relacionaban con la existencia de casos, brotes o factores de riesgo sanitario. La diferencia entre la existencia de casos y una epidemia resulta, sin embargo, relevante cuando un mensaje se presenta ante una audiencia masiva.
La utilización de términos sanitarios alarmantes puede aumentar la percepción de peligro entre la población y contribuir a mezclar cuestiones diferentes dentro de una misma narrativa.
En este caso, inmigración, inseguridad, salud pública y una supuesta amenaza militar aparecen vinculadas en determinados contenidos digitales.
El resultado es un relato mucho más extremo que la información que las instituciones han confirmado públicamente.
Qué ha confirmado el Gobierno sobre la crisis de Ceuta
Las autoridades españolas sí han confirmado que la ciudad sufrió una entrada masiva de migrantes y que el episodio obligó a movilizar recursos extraordinarios.
El Gobierno declaró una situación de interés para la seguridad nacional y puso en marcha medidas para reforzar la coordinación entre administraciones.
Pedro Sánchez explicó que el Ejecutivo había revisado informes, comunicaciones y notas recibidas por los organismos de seguridad antes de la crisis. Según su comparecencia, esos documentos no habían anticipado la magnitud del episodio.
El presidente también afirmó que la situación debía analizarse como un fenómeno complejo y con múltiples factores.
La posición oficial no descarta investigaciones sobre la posible participación de terceros actores. Lo que rechaza es presentar como probado algo para lo que, según el Gobierno, todavía no existen evidencias sólidas.
Esta diferencia aparece también en las declaraciones sobre Marruecos.
Mientras determinados canales digitales han presentado la crisis como una operación organizada por Rabat, Sánchez ha afirmado que ningún organismo nacional o internacional había entregado al Gobierno pruebas sólidas de que Marruecos hubiera planificado o ejecutado el episodio.
El Ejecutivo ha anunciado además la publicación de un dossier con los informes disponibles para facilitar el examen público de lo ocurrido.
El papel de las redes sociales en la crisis
Las redes sociales han desempeñado un papel central en la difusión de diferentes versiones sobre lo ocurrido en Ceuta.
El propio Gobierno español ha señalado que la interpretación de una resolución judicial circuló por internet y fue transformándose en mensajes que animaban o facilitaban los cruces.
Una investigación de Maldita.es también documentó mensajes difundidos en grupos de Facebook relacionados con la entrada en Ceuta. Algunos afirmaban falsamente que España ofrecería alojamiento o concedería protección a todas las personas que llegaran irregularmente.
Ese tipo de mensajes muestra que la desinformación no procede necesariamente de un único canal.
Puede circular en grupos cerrados, cuentas personales, páginas políticas y plataformas de gran alcance. En ocasiones, un mensaje original puede cambiar de significado cuando otros usuarios lo comparten, comentan o combinan con información diferente.
El fenómeno adquiere especial importancia cuando afecta a personas que toman decisiones basándose en información recibida a través del teléfono móvil.
La crisis de Ceuta ha mostrado precisamente esa interacción entre información, rumores y decisiones individuales.
Desinformación sobre Ceuta: hechos frente a acusaciones
La principal dificultad informativa consiste en separar los hechos confirmados de las interpretaciones.
Está documentado que una red digital denominada Estrategias Militares difundió mensajes alarmistas sobre Ceuta y que algunos de esos mensajes utilizaron una narrativa de invasión y referencias a Gaza. También está documentado que la red mantiene una línea favorable a Israel y una fuerte crítica al Gobierno español.
También está confirmado que el Gobierno español ha denunciado la existencia de campañas de desinformación y que ha vinculado parte de la amplificación digital a redes y foros relacionados con Rusia, Israel y sectores ultraderechistas.
Lo que no debe presentarse como una certeza es que el Gobierno israelí financie directamente Estrategias Militares.
Tampoco puede afirmarse, sobre la base de estos contenidos, que Marruecos haya ejecutado una operación militar para conquistar Ceuta.
De la misma manera, las acusaciones de que el Gobierno español planeaba entregar la ciudad a Marruecos carecen de pruebas presentadas públicamente que permitan tratarlas como hechos.
La información disponible exige prudencia.
La crisis migratoria ha sido real. La presión sobre Ceuta también lo ha sido. Pero una situación real puede convertirse en materia prima para narrativas políticas que añadan elementos que no han sido demostrados.
Una ciudad atrapada entre la emergencia y la batalla narrativa
Mientras las redes sociales difunden diferentes interpretaciones, Ceuta continúa afrontando las consecuencias prácticas de la crisis.
La ciudad ha tenido que gestionar necesidades de alojamiento, identificación, atención sanitaria y asistencia a las personas que permanecen allí.
La presión también ha generado preocupación entre los vecinos y comerciantes y ha alimentado una fuerte división política y social.
Reportajes publicados en la prensa española muestran que la ciudad mantiene espacios de acogida bajo presión y que todavía existen personas migrantes que esperan una solución habitacional o administrativa.
El Gobierno ha anunciado medidas para reforzar la capacidad de acogida, la seguridad y la coordinación institucional.
El Ministerio de Exteriores también ha señalado que trabaja para combatir los bulos mediante sus canales oficiales y los perfiles de embajadas y consulados, además de colaborar con Marruecos en los procesos de retorno y con instituciones europeas en el refuerzo de la frontera.
Fuente oficial
Para consultar la posición y las actuaciones comunicadas por el Gobierno de España sobre la crisis de Ceuta:
La Moncloa — información oficial sobre la crisis de Ceuta
Desinformación sobre Ceuta: por qué la verificación resulta clave
El caso de Ceuta muestra la velocidad con la que una crisis puede transformarse en una disputa informativa.
Las redes sociales permiten que una cifra, un vídeo o una afirmación sin verificar alcance miles de personas antes de que las instituciones o los medios puedan comprobar su contenido.
Cuando además se utilizan términos como “invasión”, “guerra”, “traición” o “Gaza”, el impacto emocional aumenta.
Por eso, la verificación de cada afirmación adquiere especial importancia.
No todas las informaciones falsas tienen el mismo origen ni persiguen necesariamente el mismo objetivo. Algunas pueden surgir de errores, otras de interpretaciones interesadas y otras de campañas coordinadas.
El reto periodístico consiste en no reproducir esas afirmaciones como hechos mientras se informa sobre su existencia.
En el caso de Estrategias Militares, la investigación de EL PAÍS ofrece un ejemplo de cómo una audiencia digital amplia puede convertirse en un vehículo para narrativas alarmistas durante una crisis.
La existencia de esa red y de sus publicaciones está documentada. Las conexiones públicas con sectores favorables a Israel también aparecen documentadas. Pero las acusaciones sobre financiación estatal directa o una operación coordinada internacional requieren pruebas adicionales.
La misma cautela debe aplicarse a las acusaciones sobre Marruecos y al papel de otros gobiernos.
La crisis de Ceuta continúa siendo objeto de investigaciones y de un intenso debate político. Precisamente por eso, distinguir entre hechos, declaraciones, hipótesis y rumores resulta esencial para comprender qué ocurrió realmente.
Official source:
La Moncloa – Pedro Sánchez on the Ceuta crisis
Preguntas frecuentes
¿Qué es Estrategias Militares?
Es una red de canales digitales con una importante audiencia en plataformas como YouTube, X y Telegram que publica contenidos sobre asuntos militares, conflictos internacionales y política.
¿Qué ha difundido sobre Ceuta?
Ha difundido mensajes que presentan la crisis migratoria como una invasión y que comparan la situación de Ceuta con Gaza, además de lanzar acusaciones contra el Gobierno español.
¿Está demostrado que Israel financie la red?
No. El responsable de Estrategias Militares niega recibir financiación del Gobierno israelí o de organizaciones no gubernamentales israelíes. Las conexiones públicas con organizaciones y contenidos favorables a Israel no demuestran por sí mismas una financiación estatal.
¿Está demostrado que Marruecos organizara la entrada masiva?
El Gobierno español ha afirmado que no dispone de evidencias sólidas que demuestren que Marruecos planificara o ejecutara el episodio. Las investigaciones continúan…….MORE



